CAPÍTULO 9 - LA VISITA
Melinne Martin
Para visitar a su profesora Regina Morris, Melinne eligió vestir pantalones azul oscuro, una camisa blanca ajustada con ribetes azules y un suéter azul. Tenía que estar en la floristería a las 11:00 de la mañana para recoger las rosas color rosa oscuro que eran las favoritas de la señora Morris. El viaje desde la floristería le tomaría alrededor de 15 minutos, así que iba a llegar a tiempo, ya que tenía que estar en la casa de la señora Morris a las 11:30 a.m.
Se detuvo en la puerta y presionó el botón del intercomunicador. Escuchó una voz alegre que decía: "Hola, Melinne, por favor entra". La casa era una mansión que estaba situada en la cima de una colina mirando al océano. Era impresionante. Había palmeras a ambos lados de la entrada. Tenía lujosos espacios al aire libre, los jardines eran más que perfectos, con flores de todos los colores. Estaba asombrada de lo que estaba viendo. Simplemente hermoso.
Mientras se acercaba a la casa, Liz, la hija de la señora Morris, abrió la puerta. "¿Cómo estás, Melinne? No te he visto desde hace mucho tiempo. Me alegra que estés aquí visitando a mami. Nos sorprendió cuando Michael nos dijo que vendrías hoy. Mamá está más que feliz de que su alumna favorita se preocupe por ella y su salud". "Muchas gracias. Me alegro de verte también, Liz". Se dieron un abrazo. Liz era una mujer hermosa con una sonrisa encantadora, delgada con un hermoso cabello largo y rubio. Llevaba pantalones cortos blancos con una hermosa blusa anaranjada con flores.
Liz es dos años menor que Melinne. Cuando estaba en la escuela secundaria, siempre fue muy amable con ella y nunca se unió a los que se mofaban de ella. Su hermano Jonah salió con ella durante unos meses, pero terminaron su relación cuando una chica llamada Sylvia se mudó a Playa del Sol y empezó a perseguir a su hermano. Sylvia era una chica muy persuasiva y cualquier cosa que quería decidía que tenía que tenerla. En ese tiempo Sylvia puso su vista en su hermano Jonah. Ella se interpuso y rompió su relación con Liz. Después de graduarse, Jonah se unió a las fuerzas armadas y se mudó de Playa del Sol, pero Melinne cree que todavía él está enamorado de Liz.
Atravesaron el salón directo a la parte trasera de la casa a través de una puerta de cristal. La terraza era enorme y hermosa. Había varios jardines y una piscina excepcionalmente grande. En el lado derecho de la terraza había una hermosa piscina de fibra de vidrio de 32’ por 52’. En el lado izquierdo había un sofá de mimbre de siete piezas, una mesa de comedor con cojines maravillosamente cómodos, ideal para cenar al aire libre. Todo fue construido con materiales de alta calidad.
Liz la condujo hacia el elegante sofá donde la esperaba su profesora Regina Morris, relajándose bajo el sol. Melinne le dio un abrazo y el hermoso ramo de flores. "¿Cómo está señora Morris?" pregunto Melinne. "Estoy mejor, cariño. Muchas gracias por venir y gracias por traer mis flores favoritas, son espléndidas. Siéntate aquí conmigo Melinne. Almorzaremos una suculenta lasaña. Mi hijo me está consintiendo con comida deliciosa. Él cocina increíble. No permitió que Mery cocinara hoy. Mery es la señora que nos cocina. Comprobarás qué rico sabe".
Michael apareció y besó a Regina, a Liz y a ella en la mejilla. Sus ojos se abrieron y sintió como si le ardieran sus mejillas y su rostro se pusiera rojo. La mamá de Michael lo notó y la miró desconcertada. ¿Qué estaba pasando con ella? "Me alegro de verte de nuevo, Melinne. Lamento tener que interrumpir tu conversación con mamá y mi tonta hermana, pero no quiero que la comida se enfríe". Liz le arrojó uno de los cojines, él se echó a reír y ella sacó la lengua jugando con su hermano. Melinne se sintió avergonzada. Quedó estupefacta porque no sabía que Regina era la madre de Michael. ¿Por qué no se lo dijo?
Ella miró sus manos y notó que no tenía puesto el anillo. ¿Por qué se quitaría el anillo? Liz mencionó a Lana pero en tiempo pasado. Melinne lo miró y vio tristeza en sus ojos al Liz mencionar el nombre de Lana. Liz le dijo "lo siento hermano". ¿Estaba divorciado? Quizás ya no estaba casado. Le preguntaría más tarde para estar segura. Ella iba a hacer las cosas de acuerdo con los principios de Dios y no había forma o manera de que fuera a salir con un hombre casado. Eso era seguro.
"¿Están todos listos para comer?" Todos asintieron. Fue a la cocina y llevó la comida a la mesa. Lasaña, arroz blanco, ensalada, panecillos, fruta, té, jugo de naranja y agua. La comida estaba deliciosa. La mejor lasaña que ella había probado en su vida. "Esto sabe riquísimo Michael; cocinas increíble. De ahora en adelante te llamaré Chef Michael". Dijo bromeando. Se miraron fijamente al mismo tiempo. No podía mirar a ningún otro lado. Se sentía como si fueran las dos únicas personas en el mundo. Su mamá aclaró su garganta y Melinne se avergonzó y miró hacia la playa para distraerse. Imaginó que su rostro estaría rojo carmesí.

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