HOJAS VERDES O HOJAS SECAS
Rosa Enid Cruz Roque
25 de noviembre de 2014
Hoy he estado pensando sobre las plantas que tengo en mi casa. El sábado cuando las vi se veían feas. Algunas hojas estaban secas y las plantas parecía que estaban muriendo. Le saque las hojas secas, corte algunas hojas que no se veían bien y les eche agua. Hoy, dos días más tarde, las plantas se ven vivas otra vez y hermosas. Sus hojas verdes nuevamente.
Mientras le arrancaba las hojas secas y le cortaba lo que se veía feo meditaba en lo que nos pasa a nosotros cuando comenzamos a alejarnos de Dios. Ya no nos acercamos a Él, no oramos (le hablamos y le escuchamos) y no leemos su palabra (no aprendemos de Él y le permitimos hablarnos a través de su Palabra).
Comenzamos a secarnos y a morir espiritualmente de la misma forma que se secaron las hojas de las plantas. Las plantas necesitan agua para mantenerse vivas y bonitas y nosotros necesitamos permanecer pegados de Dios para mantenernos vivos espiritualmente y productivos dando fruto en esta tierra.
Juan 15:5-6
5 Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en Mí, como Yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada.
6 El que no permanece en Mí es desechado y se seca, como las ramas que se recogen, se arrojan al fuego y se queman.
Le pido a Dios que nos revele en nuestros corazones lo importante que es mantenernos pegados a nuestro Dios, siempre en comunicación con El. No hay nada mejor en este mundo.