Ella se sonrojó cuando escuchó sus palabras. "¿Por qué quiere verme señor?" "Por favor, no me llames señor, llámame Michael", le dijo mostrándose relajado. "Quiero disculparme por la forma en que reaccioné después de clase. Hay cosas que sucedieron en mi pasado de lo que no puedo hablar, pero no debería haberte tratado como lo hice. Lamento mucho mi comportamiento. Te prometo que no volverá a suceder. Eres una mujer tan hermosa, dulce e inteligente y admiro tu gran entusiasmo, tu energía y tus hábitos de estudio. Por favor, perdóneme, señorita Martin". Ella se sonrojó de nuevo y le contestó: "Está perdonado Sr. Reee… lo siento Michael".
"Melinne, ¿tienes tiempo después de hacer tu compra para hablar conmigo unos minutos? Necesito darte la información sobre la Profesora Morris y hacerte una pregunta". "Bueno, tengo que volver a casa y estudiar, pero puedo hablar con usted unos minutos". Él la miró con ojos de asombro por llamarlo usted y ella añadió: "Terminaré aquí rápidamente y luego hablaré contigo". "Ya terminé de comprar mis cosas", dijo Michael. "Pondré mi compra en el auto y te esperaré afuera". Sus miradas se cruzaron brevemente, pero fue un momento muy intenso, en el que los dos sintieron electricidad corriendo por todo su cuerpo. Alguien en el pasillo se aclaró la garganta y Melinne se sonrojó. Él pudo hablar de nuevo y le dijo: "Está bien, te esperaré afuera", dijo Michael. Él caminó hacia el estacionamiento.
Era muy extraño para ella sentirse así. La fuerte conexión y atracción química que sentía con él la desconcertaba. Era la primera vez que tenía una reacción así ante un hombre. Espera un minuto, eso no era cierto. En ese momento recordó que cuando estaba en la escuela secundaria, tuvo una reacción parecida, pero no tan fuerte, hacia un chico. Pensó incrédula: será él, su nombre era Michael. ¿Será él el mismo chico del que yo estuve enamorada durante tantos años? ¡Sus ojos! Sí, tiene que ser Michael, sus ojos no han cambiado. El ha cambiado mucho a través de los años pero no sus ojos. ¿Cómo no fui capaz de reconocerlo antes? Es el mismo joven amigable y amable que a veces hablaba conmigo en la escuela. Yo lo amaba en silencio pero él ni siquiera lo sabía. Él fue el amor de mi vida.
Michael era muy popular en la escuela y a ella los estudiantes la llamaban nerda. Los adolescentes en la escuela le decían nerda porque siempre estaba en la biblioteca estudiando. Realmente no le importaba que la gente le llamaran así porque estaba completamente concentrada en sus estudios. El acoso no le afectó en lo absoluto porque sabía quién era y sabía lo que quería. Estaba pensando en su futuro y sabía que era muy importante utilizar su tiempo sabiamente y dedicarlo a estudiar. Tenía un propósito en su vida y lo iba a lograr con la ayuda de Dios.
Melinne reflexiono sobre lo que había leído acerca del acoso escolar y se perdió en sus pensamientos. El acoso escolar es una forma de violencia juvenil y una experiencia infantil adversa. El acoso es muy común en este tiempo. Aproximadamente uno de cada cinco estudiantes de secundaria informa haber sido intimidado en los predios de la escuela. A veces, los niños y adolescentes acosan a los demás porque desean controlarlos, quieren ser populares, algunos tienen baja autoestima y quieren sentirse mejor consigo mismos o, a veces, debido a la presión de sus compañeros. Los niños que son extremadamente inteligentes a veces son el objetivo de los acosadores. El acoso puede provocar lesiones físicas, angustia social y emocional, autolesiones e incluso la muerte. También aumenta el riesgo de sufrir depresión, ansiedad, dificultades para dormir, menor rendimiento académico y abandono escolar.
Los jóvenes que intimidan a otros corren un mayor riesgo de sufrir abuso de sustancias, problemas académicos y sufrir violencia más adelante en la adolescencia y la edad adulta. Los jóvenes que acosan a otros y a la vez son ellos mismo acosados sufren las consecuencias más graves y corren un mayor riesgo de sufrir problemas de salud mental y de conducta. Los acosadores tienden a estereotipar a los niños que estudian llamándolos por apodos, lo cual es algo que no es aceptable.
Los padres deben ser proactivos cuando sus hijos acosan a otros niños. Necesitan hablar con ellos y hacerles entender que están lastimando a otros. Es muy importante tratar a los demás con amabilidad y respeto. Vino a mi mente Lucas 6:31, la regla de oro (Y así como queréis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos). El principio de tratar a los demás como a uno le gustaría ser tratado por ellos.
Ella se enteró de que Michael se unió al ejército y se convirtió en un cirujano famoso. También escuchó que se había casado con su novia de la secundaria, Lana Annette Rivera. Ella era muy popular, hermosa y dulce. ¿Todavía puede estar casado? Ella iba a mirar si él tenía anillo sin que él se diera cuenta.
Después de terminar de comprar, salió del supermercado y él la estaba esperando. "¿Puedo ayudarte con las bolsas de compra señorita Martin?" "Sí, gracias Michael. Puedes llamarme Melinne". "Está bien, hermosa Melinne". Su nombre sonaba tan bien en sus labios. Sus labios, oh, cielos, ella se quedó mirando sus labios, y pensó que le gustaría besar esos hermosos labios. Espera un momento, ¿en qué estaba pensando? No quería volver a involucrarse con ningún hombre. No necesitaba un hombre en su vida, ni siquiera un hombre de Dios, fuerte, guapo, amable y dulce como lo era Michael. No, no y no. Él aclaró su garganta. Ella se sonrojó y se sintió avergonzada, estaba actuando como si tuviera 15 años. "Lamento haberme distraído". Michael sonrió ampliamente y le mostró una mirada traviesa en sus ojos.
Él la ayudó a guardar la compra y luego le entregó un papel con la dirección de la Profesora Morris. "Esta es la dirección de la señora Morris. ¿Sabes cómo llegar Melinne? Esa dirección está en la isla". "Sí, sé cómo llegar allí, Michael. He estado en la isla antes. Es un lugar tan hermoso. Gracias por encontrar la información para mí".
"Michael, mientras estaba dentro de la tienda recordé algo. ¿Eres Michael, el jugador de fútbol, el joven más popular en la secundaria?" "Sí, lo soy", respondió. "Sabía que me resultabas familiar", dijo Melinne. "Soy la chica que siempre estaba en la biblioteca a la que llamaban la come libros de la biblioteca. ¿Me recuerdas?"
Él la miró y abrió sus ojos asombrado. "Wow, eres la hermosa joven con la que a veces me sentaba en la biblioteca. Te ves diferente". "Yo solía usar espejuelos y frenillos para los dientes", dijo Melinne. "Ah, por eso no te reconocí. Estoy muy feliz de que nuestros caminos se hayan cruzado nuevamente, mi hermosa dama". Sabía que su rostro se tenía que haber puesto rojísimo nuevamente, sentía que su cara estaba ardiendo. Bajó su mirada hacia el suelo esperando que él no se diera cuenta. Al mismo tiempo, miró su dedo anular y vio que tenía un anillo y se dijo a sí misma: "Ok, es hora de detener este tonto enamoramiento".
"Michael, gracias por tu ayuda, pero necesito irme. Tengo tantas cosas que hacer". "Melinne, espera, Me gustaría saber si me harías el honor de ir a cenar conmigo después de que termine el semestre". Ella se enojó mucho y apretó los puños. ¿Cómo se atreve a preguntar eso? ¡Él está casado y se toma el atrevimiento de invitarla a cenar! Sintió que ya no le agradaba. Qué serpiente. "Michael, no es una buena idea, pero gracias por tu ayuda". Se apresuró a llegar al carro, entró y cerró la puerta del auto fuertemente. Ella lo dejó allí de pie con una mirada confusa en sus ojos. "Algunos hombres, ¿cómo pueden ser tan crueles?"
Las lágrimas comenzaron a correr por su rostro. ¿Por qué estaba llorando? Él era su profesor. No tenía ninguna relación con él, solo era a nivel profesional. ¿Qué estaba pasando con ella? Se enojó mucho consigo misma. Se fue a su casa, se sentó en el sofá y lloró mucho más, hasta que se quedó dormida.
Estaba soñando con Travis. Él la estaba acechando y siguiéndola a todos lados y no la dejaba en paz. Estaban discutiendo acaloradamente y él la golpeaba una y otra vez. Él la insultaba diciéndole que ella no servía para nada y que ella nunca llegaría a nada. Él le dijo que tenía sobrepeso y que tenía que perder peso para hacerlo ver bien delante de los demás. También le dijo que no sabía cómo se casó con ella porque era la mujer más fea del mundo. Mientras la insultaba, le repitió las palabras; tú no eres valiosa y empezó a golpearla de nuevo.
De repente ella se despertó sudando y sobresaltada al oír que alguien llamaba a su puerta. "Espera un minuto", gritó. Se levantó, lavó su cara y abrió la puerta. Era su amiga Sarah, quien la miró confundida. "¿Estás bien? ¿Vas a ir a la universidad hoy? ¿Aún no estás vestida?" Ella un poco aturdida le contestó: "Sarah, hoy no podré ir. Me siento mal. Gracias por venir a buscarme. Por favor discúlpame con el profesor". "¿Puedo ayudarte con algo? o ¿Quieres que me quede contigo?" Le dijo Sarah. "Está bien Sarah, no te preocupes, me iré a dormir temprano y descansaré. Estaré bien, te amo mi amiga". Sarah se fue, ella cerró la puerta y se fue a su dormitorio. La pesadilla la dejó temblando. Sabía que Sarah vio el miedo plasmado en su rostro.
Se fue a su cuarto de oración y se arrodilló a orar. "Padre, sé que estás conmigo. Sé que Travis me lastimó mucho y, a veces, los sentimientos de inseguridad regresan para intentar hacerme sentir que no valgo nada. En un momento en mi vida sentí que no era suficiente, que estaba dañada sin posibilidad de reparación hasta que Tú, mi Dios me hablaste a través de una predicación de mi pastor. El Pastor dijo que mi identidad viene de Ti mi Dios. Esas palabras tocaron profundamente mi corazón y transformaron mi vida. Padre, en ese momento supe que iba a poder superar cualquier cosa que pasara en mi vida porque me dijiste que soy tu hija. Soy hija del Rey de reyes y Señor de señores. Mi pasado no va a detener el futuro que tienes para mí. Sé, Dios, como dice en Filipenses 4:13, que todo lo puedo en Ti porque Tú mi Dios, cada día me das fuerzas. Señor, gracias por preocuparte por mí y darme la paz que sobrepasa todo entendimiento. Sé que tu Palabra en Filipenses 4:7 dice que tu paz guardará mi corazón y mi mente en Cristo Jesús. Gracias por tu salvación, amor, gracia, compasión y misericordia. Gracias, Padre Dios. Gracias, Jesús. Gracias, Espíritu Santo. En el nombre de Jesús oro, amén".
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